rizoma  del agua



Rizoma de Lluvia
TANAT     |     2025


Waterprize Grohe
TANAT     |    2025


(re)medios especulativos
Colectivo   |      2025


TANAT  + arquitectxs / artistas  |      2025


TANAT + LIGA  |      2024


TANAT    |      2024


Colectivo   |      2024


TANAT + arquitectxs   |      2024








En diversas ciudades mexicanas, el agua potable no ha desaparecido de la vida pública; solamente ha sido reorganizada por una economía de sustitución. Llega en pipas, en botellas de plástico, en garrafones de veinte litros, a través de tinacos, filtros domésticos, purificadoras, repartos informales y rutinas de almacenamiento que convierten el acceso de la misma en una práctica cotidiana calculada.

Lo que se presenta como una falla de la red también ha generado una cultura espacial y económica en la que la responsabilidad recae en los hogares, y muchas veces en aquellos individuos que cargan, compran, limpian, desconfían y administran el agua antes de que pueda consumirse.








El Rizoma de Lluvia parte de esta condición de desplazamiento.  Desarrollado en Chimalhuacán, en la zona conurbada este de la Ciudad de México, el proyecto consiste en un bebedero de captación de agua pluvial que recolecta, almacena, filtra y devuelve el agua para su uso público. Su planteamiento arquitectónico no se limita a la captación o la eficiencia, a pesar de que ambas nociones son necesarias para su funcionamiento.

El proyecto plantea que la relación pública con el agua puede ser posible en un territorio donde la escasez se ha normalizado a través de mecanismos privados de sobrevivencia, y donde el agua potable se encuentra a menudo como un derecho cívico más que como una mercancía comprada, transportada y cuidadosamente resguardada.







Instalada en el Deportivo Las Flores, un espacio deportivo de gestión comunitaria, el bebedero se inserta en una infraestructura social ya existente de ligas de fútbol, apoyo vecinal, mantenimiento y confianza local.






La lluvia cae sobre una superficie habitable, atraviesa grava y arena, entra a una cisterna subterránea, pasa por un proceso de filtración, se bombea hacia arriba y regresa a través de una llave pública. Sin “estetizar” el mecanismo o convertir la escasez en una imagen de resiliencia, el proyecto materializa un proceso que normalmente permanece oculto.













Como parte del Rizoma del Agua, una plataforma de investigación dentro de TÁNAT, el proyecto aborda el rizoma como una manera de entender los vínculos, la adaptación y la conexión parcial. Su valor no radica en sustituir un sistema público de agua, ni en presentar la captación de agua de lluvia como una solución aislada, sino en hacer visible el proceso mediante la cual el agua se convierte en potable. En Chimalhuacán, el proyecto recolecta sólo una fracción de la lluvia, pero utiliza esa fracción para preguntar cómo el agua podría volver a ser materia del espacio compartido, del cuidado y de la vida colectiva.